Las 5 reglas de oro para aplicar con tu comensal selectivo (versión simple y realista)

Pequeño selectivo blog vida de multimama

Por Andrea, chef y asesora certificada en BLW y manejo terapéutico/nutricional de comensales selectivos; mamá de gemelos

Si ya leíste mi artículo ¿Cómo saber si mi hijo es un comensal selectivo?, ahora conoces las señales y cuándo pedir ayuda. Este post es el puente: cinco reglas prácticas que toda familia puede aplicar como base.

No son el método completo (eso lo trabajamos a fondo en mi programa), pero ayudan a ordenar la casa, bajar la ansiedad y mejorar el ambiente en la mesa.

En mi experiencia personal, con mis gemelos pasamos de más de 100 alimentos a menos de 10 después de los 18 meses. Mi gran descubrimiento: antes que recetas mágicas, necesitábamos calma, estructura y participación.


1) Calma y coregulación

Tu estado guía el suyo. Una mesa tranquila, respiración lenta y frases cortas/neutras pueden ser tu bote salvavidas.

  • Haz: “Aquí está tu plato; tú decides si comer y cuánto”. “Podemos oler o tocar”.
  • Evita: negociar bocados, premios/castigos o comparaciones con otros niños.
  • Qué esperar: menos peleas y más permanencia en la mesa (minutos acordes a la edad).

2) Muchas exposiciones sin presión

La variedad llega por repetición amable, no por insistencia ni forzar.

  • Haz: ofrece el mismo alimento en distintos días/entornos; ver, oler y tocar también cuenta.
  • Evita: esconder alimentos o imponer “un bocado por obligación”.
  • Qué esperar: pasar de “lo ignora” → “lo mira/lo huele” → “mini prueba” con el tiempo.

3) Estructura y apetito real (sin snacks entre comidas)

El apetito se construye con horarios predecibles: 3 comidas + 1–2 snacks.

  • Haz: deja 60–90 minutos sin picoteo antes de la comida; agua como bebida principal.
  • Evita: picoteo constante o leche/jugos durante la comida.
  • Qué esperar: mayor disposición a sentarse y explorar el plato.

4) Involúcralo fuera del plato

La familiaridad comienza antes de llegar a la mesa.

  • Haz: llévalo a elegir, lavar y guardar alimentos; nómbralos juntos.
  • Evita: presentar “sorpresas” solo al servir.
  • Qué esperar: más curiosidad y menos rechazo inicial.

5) Cocinar juntos (microtareas)

Cuando los niños participan, la resistencia baja.

  • Haz: tareas simples según edad: lavar, mezclar, poner toppings, poner la mesa.
  • Evita: actividades que lo frustren o impliquen riesgo.
  • Qué esperar: más “lamidos”/mini pruebas y orgullo por “su comida”.

Cómo saber si vas bien (señales de progreso)

  • Menos peleas y negociaciones en la mesa.
  • Más gestos de exploración (mirar, oler, tocar).
  • Mayor tolerancia a ver alimentos cerca sin crisis.
  • Mini bocados espontáneos.

💡 Tip: lleva un registro simple por 2 semanas (qué ofreciste y qué exploró). Te mostrará avances que a veces el día a día oculta.


¿Quieres dar el siguiente paso?

Estas 5 reglas aplican en todos los hogares y ya hacen una diferencia. Pero si buscas una transformación real en tu comensal selectivo, te recomiendo mi curso “Del drama a la calma: cómo transformar tu comensal selectivo”:

  • Estrategias paso a paso
  • Guiones de lenguaje para la mesa
  • Presentaciones graduales
  • Materiales imprimibles

👉 Si necesitas ayuda en todo este proceso, presiona aquí: vidademultimama.instaescuela.com/#asesorias

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad